Presento antes de nada a mi AMIGO , maestro, fiel compañero de pesca... Manolo!!
El ha sido quien me ha enseñado todo respecto a la pesca y gracias a sus consejos, ahora puedo entender y disfrutar de este maravilloso deporte..asi que GRACIAS COMPADRE por meterme la pesca en vena!!
Cómo comentaba antes, nos preparamos Manolo y yo para una aventura en aguas gaditanas...La zona elegida fue Zahora, una de las pocas playas vírgenes que quedan.
Llegamos por la tarde y montamos los equipos para intentar pescar el atardecer,y así fue...Tras unas horas pescando, recogemos las cañas y nos echamos unas horas que estábamos cansado del camino y mañana nos esperaba un día completo de pesca...
Todabia de noche, me llama Manolo y me espabila para preparar todo y que el cebo estuviera en buenas condiciones. ..aprovechando que la bajamar estaba a las 5 de la mañana nos metemos de noche en el agua para poder lanzar el cebo y ganar bastantes metros. Ya estaban las cañas pescando y los vivos cada vez cojian más aguas conforme pasaban las horas y el sol hacia acto de presencia..
Pasaba la mañana y la pleamar estaba casi a tope, pero las cañas no se movían...
Iba teniendo pinta de que nos íbamos de vacio pero eso es lo que tiene la pesca...Ya entrada la tarde y aprovechando la bajamar volvemos a meternos en el agua y a lanzar...el amigo Manolo metió una lisa con 600/700 gr.
Ya subiendo de nuevo la marea, vamos retrocediendo las cañas según tire la marea..una de las veces que estábamos mirando las cañas, nos damos cuenta que el agua casi llegaba a los pinchos por lo que nos levantamos y volvemos a colocar las cañas más atrás.
Cual fue la sorpresa que habiendo pasado un buen rato de haber colocado las cañas, la caña que había lanzado Manolo con el lison desaparece sin rastro alguno...habiamos estado viéndola 2 min antes y en el tiempo de recojer las otras cañas cuando miramos ya no estaba la caña... Nos preguntábamos que había pasado pero solo había 2 opciones, o la marea había llegado al pincho y había tirado la caña, que no creo porque estaba bien clavada y no había pasado tiempo suficiente como para que no se viera por ningún lado... o que algun bichito se comió la lisa y se fue mar adentro con la caña detrás. ..
Ya estábamos cansado de buscar por la orilla y los últimos rallos de sol se dejaban ver por el horizonte, así que recogimos y nos fumíos sin pescado y con una caña menos...Pero habiendo disfrutado de otra jornada más con el maestro Manolo.
Un saludo y espero volver pronto con algún ejemplar con vergüenza.